miércoles, 19 de agosto de 2015

Entrevista: Emociones y Momentos de Sentimiento Fuerte



Entrevista en Radio San Miguel, 16 - julio - 2015

Taller para sanar momentos de sentimiento fuerte

La importancia de las Emociones o Momentos de Sentimiento Fuerte.
En esta entrevista, encontrarás la importancia de las emociones y cómo se forman en el ser humano momentos de sentimiento fuertes que pueden dañar tus pensamientos y tener consecuencias en tu salud.

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miércoles, 12 de agosto de 2015

Las emociones: Del rechazo social a la violencia contra ti mismo.


En esta ocasión, seguimos abordando el tema de las emociones, es la segunda parte de nuestra entrevista anterior: Las emociones: momentos de sentimiento fuerte.


Puedes escuchar la introducción de este tema en la entrevista de Radio San Miguel


Ahora vamos a ver cómo se forman los momentos de sentimiento fuerte y al abordar un tema como el sentirse rechazado, conoceremos cómo se van combinando diferentes emociones, mientras que va evolucionando un conflicto que no es atendido oportunamente.

En mi experiencia en el consultorio, puedo decirte que los momentos de sentimiento fuerte se forman en tres estilos diferentes:

1)    Con eventos cotidianos, eso que ves todos los días o con mucha frecuencia y que llega un momento en que parece normal, como si así debiera ser, aunque esté mal, o incuso llegas a pensar que así está bien, ni modo; lo que llamamos una desesperanza aprendida Así es la vida, así tiene que ser, así ha sido siempre en mi familia.

2)    Cuando eres víctima de una agresión, ya sea un evento único o en varias ocasiones. Se refiere a eventos con diferente grado de agresión, un atraco, violación, golpiza; o cuando alguien muy importante para ti te insulta o te trata mal, hay una palabra, un gesto, un acto que detona en ti un enorme sentimiento donde te das cuenta que no te escucha esa persona, que no te quiere o que no eres importante para él o ella.

3)    Cuando tú te conviertes en el victimario; ya sea que pierdes el control de tus emociones y agredes físicamente a otros, o verbalmente insultas a las personas que amas; también aquí se encuentran momentos de sentimiento fuerte que pueden estar en el inconsciente y como no se han sanado, nos llevan a sentir, pensar y actuar de manera distorsionada o exagerada y nuestros actos lastiman a los demás.

¿Cómo descubres un momento de sentimiento fuerte que debes trabajar en terapia?

Principalmente, puedes guiarte con tres criterios: Exageración, problemas y consecuencias:

En el caso de la exageración, se refiere a un evento en el que puede ser desagradable, pero tu reacción es demasiado fuerte, viene ocasionando más problemas tu respuesta que el estímulo que la provocó. Es como querer matar mosquitos con una ametralladora. La razón de tu respuesta exagerada no fue lo que sucedió, sino un momento de sentimiento fuerte que puedes tener en tu inconsciente.

Si las actitudes que tienes te están ocasionando problemas sociales, familiares o laborales, pero no identificas qué es, o si sabes cuál es el problema pero no puedes controlar tus emociones y reacciones, lo más seguro es que detrás de ello se encuentre un momento de sentimiento fuerte.

Las consecuencias, tienen que ver con tus actitudes, que te parecen normales, pero como consecuencia siempre le causas conflicto a otros, es importante revisar cuál es tu participación en este punto y ver tu momento de sentimiento fuerte que está escondido.

Del rechazo social a la violencia contra ti mismo

Por ejemplo, si has sentido el rechazo, ya sea de un grupo, como en la escuela durante la infancia o la adolescencia, el Bullying que ahora se le llama, o bien que sientes en la familia que no eres aceptado por tus ideas, forma de ser o preferencias, te siente señalado, excluido; o bien que una pareja o tu mejor amiga te ha dado la espalda; en estos casos esa sensación de rechazo se va guardando en tus emociones como un momento de sentimiento fuerte que empieza a lastimar y se vive con profunda tristeza.

La tristeza se puede percibir con opresión en el pecho, sientes cambios en tu respiración, en el corazón; sin saber cómo abordar esta situación, te sientes fuera y lo vives como una gran pérdida, sientes no pertenecer a un grupo, que esa persona no te comprende, no te acepta. Esta sensación de no tener el apoyo y la aceptación de otros, con el tiempo va causando resentimientos.

Este segundo grado en el problema del rechazo: la tristeza y el resentimiento; es una oportunidad importante para poder sanar los momentos de sentimiento fuerte que ya se han formado y que ya están manifestando consecuencias indeseables.

Esta sensación de no poder adaptarte al medio, a la situación o a una persona, va generando angustia, sientes que las cosas que has intentado hasta ahora no te han funcionado y empiezas a sentir que esto no tiene remedio, que hagas lo que hagas,  son injustos contigo, son situaciones que no deberían de estar pasando, pero sigues fuera, sigues siendo rechazado, no te hablan, te critican, se burlan de ti, o te causan daño físico o verbal; empiezas a sentir miedo.
Esas sensaciones de angustia, pueden convertirse rápidamente en miedo. El miedo es la necesidad de defenderte cuando percibes una amenaza; empiezas a sentir sudoración, palpitaciones,  taquicardia; en estos momentos puedes sentirte confundido, no saber qué más hacer, te invade una sensación de querer desaparecer, de huir; también puede manifestarse como una sensación de estar paralizado, de no poder moverte, de no saber cómo quitarte de ahí.

Es muy importante tener cuidado, observar nuestras emociones, porque al ver que estamos pasando por estos momentos difíciles a causa de ser rechazados, empezamos a desear no ser así, estas emociones van creciendo y pueden desarrollar sentimientos de culpa, te sientes culpable por ser así, por ser rechazado, te culpas por ser distinto, único; es como el cuento del patito feo que se sentía mal por ser diferente, lo rechazaban por no tener las mismas características que los demás; hasta que se da cuenta de que no es el único y cuando crece esas diferencias le hacen ser especial, grande, hermoso.

De nuevo, si en esta etapa en la que te sientes culpable aún no sanas los momentos de sentimiento fuerte de tristeza que te causó el rechazo, que fueron provocando momentos de angustia y miedo, que ahora te llevan a sentimientos de culpa; lo más probable es que llegues a momentos de mucho estrés por todo el peso que vas cargando tanto de los miedos, como de las culpas.

En estos momentos, el estrés se puede convertir en violencia, ya sea una violencia verbal o física que puede tener graves efectos, puede llegar a situaciones lamentables o  pérdidas fatales. Aquí, la violencia puede ser dirigida hacia afuera, agrediendo de forma verbal o física a otras personas; o bien genera una violencia hacia ti mismo, causándote daño de diferentes formas, la más fuerte sería el suicidio.

Es muy lamentable  ver que las personas que se sienten rechazadas, pueden llegar a vivir momentos de tristeza por esta situación y van generando otras emociones cada vez más complejas, percibiendo angustia, miedo y llegan a despreciarse ellos mismos, pueden rechazarse a sí mismos al no aceptarse y empiezan a desarrollar sentimientos de odio que les llevan a lastimarse a sí mismos. Han llegado al momento en que todo el daño que les ocasiona el rechazo de otros hacia su persona, ellos mismos empiezan a dañarse y a rechazarse como lo hicieron los demás, se hacen daño en las tres esferas del ser humano: intelectual, emocional y física.

En el aspecto intelectual, sus ideas hacia sí mismos son de criticarse, decirse que no son buenos, que no valen, no pueden hacer tal o cual cosa, piensan que no tienen derecho a ser felices. Cuando has sido golpeada por el rechazo, se debilita la autoestima y tienes ideas de ti mismo como si fueras una persona rara, como si hubiera algo mal dentro de ti, es el sentir que vales menos que los demás, que el mundo no te entiende.

En la parte emocional, viven un proceso que puede ser muy largo. Primero es la tristeza de sentir que otros no los aceptan, que los critican y se alejan de ellos; se sienten incapaces de afrontar esta situación y por no saber qué hacer, cómo lograr ser aceptados, empiezan a vivir episodios de angustia, viven mucha ansiedad al tener que seguir enfrentando a la persona o grupo que los rechaza, se sienten amenazados, confundidos, desorientados y esto les provoca mucho estrés ir cargando todo el peso de los miedos y culpas; finalmente la violencia que experimentan puede tener un desenlace fatal.

En el aspecto Físico, la fisiología de la combinación de estas emociones llega a ser variada, dependiendo del momento de sentimiento fuerte que estén viviendo; por ejemplo, les puede provocar taquicardias, sudoración, palpitaciones (miedo), sienten dolor en el pecho o una opresión,(tristeza) dolores en el vientre o en el pecho (ira)

¿Qué hago sí creo que debo trabajar un MSF oculto?
El primer paso ante una duda, es atenderlo, seguramente algo encontrarás; Si no lo has podido resolver hasta el momento, lo más probable es que requieras del acompañamiento de un profesional, el indicado es un psicólogo clínico.

En la terapia, lo primero es identificar en tus emociones, un MSF y completar todo el cuadro con sus aspectos emocionales, físicos y mentales que dan cuerpo a este momento de tu vida, y completar un análisis funcional de la conducta. De aquí partimos para poder diseñar un plan de intervención específico para cada persona y cada MSF o situación.

Es importante señalar que debes hacer tareas y comprometerte con tu crecimiento. Para lleva al a vida cotidiana, la riqueza de esta experiencia una vez que ya ha sanado.

Describe los momentos que te han marcado en la vida y si está bien para ti, compártelos en: psicreamotiva@gmail.com
Julia Becerril,
Julio de 2015.

¡Atrévete a ser, sanando tus emociones y descubriendo tu esencia!
¡Que tus emociones trabajen para ti, tú lo vales!

Sigue este y otros temas en la página de Psicología Creativa y Motivación S.C.

Como citar este artículo:

Becerril Julia. (2015, julio 30)  “Las emociones: Del rechazo social a la violencia contra ti mismo. “ [Mensaje en página web]. Recuperado de http://www.psicreamotiva.blogspot.com

Imagen: Mandals naturales; árbol con raíces. Recuperado de: http://educacionreligiosa.sehacesaber.org/profesores/pagina?codigo=contemplacion_trascendencia  URL: http://educacionreligiosa.sehacesaber.org/sehacesaber-admin/userfiles/file/arbol%20con%20raices.jpg




Las emociones: Momentos de sentimiento fuerte

Las emociones:
Momentos de sentimiento fuerte
Cuando experimentamos emociones intensas, en las que nuestro organismo vive algunos cambios (palpitaciones, sudoración, cambio de temperatura, por ejemplo), y por nuestra mente pasan algunas ideas; estas experiencias pueden entenderse como un momento de sentimiento fuerte, que se van a quedar grabadas en lo profundo de tu ser; una vez ahí funcionan como una semilla, con el tiempo va germinando, crece  y empieza a florecer y dar fruto.
Mandals naturales; árbol con raíces. Recuperado de: http://educacionreligiosa.sehacesaber.org/profesores/pagina?codigo=contemplacion_trascendencia  URL: http://educacionreligiosa.sehacesaber.org/sehacesaber-admin/userfiles/file/arbol%20con%20raices.jpg

Es decir, si alimentas esa semilla, crecerá su tallo, irán naciendo hojas hasta dar flores y producir frutos; puede ser un arbusto o un gran árbol, y así vas a ir creando nuevas emociones de felicidad o alegría como ese hermoso momento de sentimiento fuerte que recuerdas. 

Qué genial que todos los momentos intensos fueran de alegría y amor; pero también existen emociones básicas en el ser humano como el miedo, tristeza y la ira; También vamos viviendo momentos en que estas emociones negativas las experimentamos de manera intensa y nos dejan grabado un momento de sentimiento fuerte inmensamente desagradable.

Imagínate si esa semilla fue la ira, poco a poco perderás el control de lo que dices, pasas a las agresiones físicas y puedes llegar a quitarle la vida a alguien o si la agresión es contra ti mismo, puede llegar al suicidio.

Igual va a funcionar con cualquiera de las emociones negativas: la tristeza que se convierte en depresión; el miedo, produce una enorme angustia que se convierte en ansiedad y puede ocasionarte trastornos mentales.

¿Qué son en realidad? Un momento de sentimiento fuerte en el ser humano, implica las tres áreas que conforman a una persona: física, mental y emocional. Por ejemplo, cuando pierdes el control y te invade la ansiedad, tú estás percibiendo cambios en tu cuerpo, la temperatura puede subir, te pones rojo, comienzas a tener palpitaciones; es la parte física. En tu mente te aferras a una idea, tal vez de peligro, algo malo te va a pasar a ti o a alguien más, usualmente alguien que es importante para ti. Estos pensamientos son la parte mental y la parte emocional, en este ejemplo es sentir ansiedad.

Con estos tres elementos que conforman  un momento de sentimiento fuerte, es que tú vas a actuar, claro que lo vas a hacer de manera exagerada y distorsionada; lo peor es que en muchas ocasiones esto que genera una acción está en el inconsciente, es la semilla que se encuentra debajo de la tierra, no vemos ya las raíces, solo el tallo, las flores y el fruto.
Por esto es tan importante trabajarlos para poderlos identificar y reconocer. Imagínate si sólo podas un árbol, éste crece más fuerte, más grande; es lo que pasa cuando quieres evitar una emoción o esconderla, solo haces que con el tiempo sea más grande y peligrosa. Es necesario ir a las raíces del momento de sentimiento fuerte para poder sanar desde el interior y transformar esa experiencia que por el momento es un problema, pero que será una fortaleza.

Las tormentas hacen que los árboles 
tengan raíces más profundas
.
Claude Mc Donald

¿Por qué es importante sanarlos? Consecuencias, de no tratarse:

Un momento de sentimiento fuerte que no ha sido integrado plenamente en tu vida, que no ha podido sanar causa problemas en tus áreas física, mental y  emocional:

Físico: Va a desequilibrar tu sistema inmune y te ocasiona enfermedades.

Mental: Va a distorsionar tus pensamientos haciéndote creer cosas que no te benefician y pueden llegar a ocasionar trastornos mentales.

Emocional; va a provocar que pierdas control sobre algunas emociones impidiendo que logres relaciones sociales y familiares sanas, que tengas un crecimiento laboral, que te superes cada día.

Por ejemplo:
La ira, puede iniciar con agresiones verbales, después la rabia manifiesta agresiones físicas que en su expresión más intensa, puede tener consecuencias fatales.

La tristeza te impide disfrutar de las cosas que antes te causaban gozo, llegas a niveles de apatía y depresión severos; en estos momentos deja de importarte todo y te dejas morir.

El miedo, que se refiere a situaciones reales de peligro, si no es controlado, puede desencadenar ansiedad, que se diferencia de la anterior, porque la situación de peligro que genera la ansiedad, no es real, sino imaginario. En situaciones donde se deja crecer esta emoción, puede llegar a convertirse en neurosis, pánico, histeria.

Para seguir creciendo, debes cuidar y sanar tus emociones, poder reconocer tus momentos de sentimiento fuerte y comprenderlos; sanarlos para convertir eso que ha sido un obstáculo en tu vida, transformarlo en una fortaleza que se suma tu diversidad, que te construye fuerte y con un sentido en tu vida.

Si hasta hoy no has logrado  controlar la rabia, tristeza, apatía, ansiedad o miedo;  y te causan dificultades en tu vida laboral, social o familiar, debes entrenarte;  aprender a dejar de padecer pensamientos negativos, para enfocarte en tus capacidades y virtudes; saber cómo controlar las manifestaciones físicas, hasta recuperar tu capacidad de disfrutar tu vida.

¡Saca tu plenitud!
¡Tú lo vales!
Julia Becerril,
Junio de 2015.

¡Atrévete a ser, sanando tus emociones y descubriendo tu esencia!
¡Que tus emociones trabajen para ti, tu lo vales!

Como citar este artículo:


Becerril Julia. (2015, julio 15)  “Las emociones: Momentos de Sentimiento Fuerte“ [Mensaje en página web]. Recuperado de http://www.psicreamotiva.blogspot.com 

jueves, 18 de junio de 2015

Sentirse escuchado

                                                  La esencia de la comunicación

¿Recuerdas un momento en el que sentiste que no te escucharon? Como si no hubieras dicho nada, o peor, como si tus sentimientos no fueran ciertos o importantes.

Un sentimiento fuerte debe ser atendido para sanar.

En la experiencia de terapia, es frecuente encontrar sentimientos arraigados de tiempo, que se van sumando a otros más recientes;  situaciones en las que las personas se sintieron desplazadas, no reconocidas, por alguien importante en su vida, su pareja, hijos, su madre, confidentes. Cuando se deja pasar sin ser resuelto, llegan a presentar episodios de depresión, desvalorización de sí mismos, apatía, ansiedad, estrés, sentimientos de rencor o de ira.


En el análisis desde la psicología clínica,  he encontrado  momentos de un fuerte sentimiento, por no haber sido escuchados, por falta de atención, aún y cuando las personas pueden sentir aprecio, amor por otras; en la cotidianeidad de la vida, hay momentos en los que este cariño no llega a ser percibido cabalmente; generando distanciamiento, sensación de ser poco importante y llegan a sentir  que “no me quiere”.

A pesar de saber que ese ser importante en tu vida te ama, queda una herida profunda por no lograr ser escuchado, por percibir que no eres tomado en cuenta o tu mensaje, tus sentimientos y tus ideas, no llegan a ser comprendidos.

  • -          En el kínder todo era grande, los árboles grandes, el patio grande,  la maestra grande; recuerdo que me hostigaba para que cantara como los demás, yo le decía que era único, que era diferente; pero no me escuchaba y eso me dolía mucho, me aislaba y me deprimía; mis compañeritos me pegaban.

  • -          Cuando el médico dijo que no había nada que hacer, todos mis hermanos dijeron que yo tomara la decisión, me presionaron, yo no quería; pero no me escucharon; hoy me siento culpable y a mis hermanos no les importa.

  • -          Lloro en las mañanas cuando hago mis oraciones, Dios no me hace caso, está muy ocupado con otros.

 A veces, hombres y mujeres se quedan con este sentimiento y lo guardan, quizá lo comentan con personas a las que les tienen confianza y piensan que es cuestión de ser positivos, de olvidar y perdonar; pero no se dan cuenta que una herida que cae en lo profundo debe ser reconocida, debe ser atendida para que pueda sanar y, luego poder utilizar esta energía para salir adelante y reconstruirla; primero, como una fuerza positiva en nosotros; después, también en la relación con esa persona importante.

En otras ocasiones, tienen el valor de hablarlo con la persona que tienen el problema y escuchan respuestas como “no fue así” “esa no fue mi intención”, “no es cierto”, “qué mal estás, necesitas pedir ayuda”, “deja de fijarte en esas cosas”, “ya supéralo”, “es tu culpa”, “tú me haces ser así”, “olvídalo”, “no tiene importancia”.

-          Anoche estaba con mi esposo en el coche, regresábamos del trabajo y aproveché para decirle que me sentí mal cuando se burló de mí durante la cena con sus amigos. Me dijo: “Qué mensa, solo nos estábamos divirtiendo”; siguió comiendo su dona y cambó de tema. Creo que ya no soy importante para él.

-          Mi hermana me escondía porque llegaba él y abusaba de mi hermana, ella me escondía para que no me pasara nada; teníamos mucho miedo. Un día, ya había muerto mi mamá, nos llenamos de valor y le dijimos a mi papá y no nos creyó, nos dijo que todo  lo inventábamos.

Es importante que te sientas reconocido como ser humano con sentimientos  específicos y con ideas propias, detrás del lenguaje debe existir el reconocimiento de un ser humano con todo su potencial, 

“… hoy se vive en un mundo abrumado por el bullicio, por la protesta y los discursos de todo tipo. En esta situación, las personas parecen ir quedando ocultas detrás del lenguaje de la bulla, de los discursos y de las acciones sin sentido.”(Saavedra, 2012. P. 4).

En esta situación, resulta insuficiente “echarle ganas”, seguir adelante como si no nos sintiéramos heridos; es necesario reconstruir el sentimiento, reconocerlo, aceptarlo, saber que es cierto y llegar a reestructurarlo para darle una nueva interpretación, una percepción sana y enriquecedora para nuestra vida.

Cuando una persona expresa sentimientos, ideas, situaciones, solo adquieren sentido si son escuchadas, reconocidas; como menciona Echeverría en su antología del lenguaje: 

“... escuchar es el factor fundamental del lenguaje, puesto que es el escuchar -y no el hablar-
lo que le confiere sentido a lo que decimos.”(Echeverría, 1994. P. 136)


Ser escuchado y comprendido es parte fundamental de la vida de un ser humano; es posible adquirir habilidades pertinentes que pueden irse desarrollando por medio de estrategias de comunicación asertiva.

Dentro de ti hay un gran potencial para sanar, salir de la situación en la que te encuentras para llegar al equilibrio y control emocional. Puedes controlar tus emociones de tristeza, dolor, resentimiento; para poder ser feliz, caminar ligero por tu sendero y dispuesto a disfrutar las experiencias de  proximidad y empatía en la vida.

Crear un espacio de colaboración, mutua comprensión y reconocimiento; en un ambiente de confianza, discreción y seguridad emocional; en el cual aprender a escuchar y sentirse escuchado.

                    Podrás experimentar alivio al compartir tus momentos de sentimiento fuerte
                    Desarrollarás habilidades para escuchar y ser escuchado
                    Sentirás la importancia de pertenecer a un grupo.

Es importante que te acerques a un profesional, puedes elegir participar en un taller de psicología creativa,  inscribirte a un círculo de terapia en grupo pequeño; o si prefieres, realiza una terapia individual, breve y efectiva.

¡Tus emociones trabajarán para ti; tú lo vales!

Julia Becerril.

junio de 2015.
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Cómo citar este artículo:
Becerril J. (2015, junio 19)  “Sentirse escuchado: la esencia de la comunicación“ [Mensaje en Blog: psicreamotiva]. Recuperado de http://www.psicreamotiva.com

Fuentes consultadas:
Saavedra, T (2006) La comprensión del acto de escucha en la educación escolar a partir de la Filosofía reflexiva de Paul Ricoeur », Polis DOI: 10.4000/polis.4937

Echeverría, R. (1994), Ontología del Lenguaje, Dolmen, Santiago de Chile.

foto: Terapia de sonidos (S/F) retomada de: http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/15646091/Terapia-de-Sonidos---Sonidos-de-la-Naturaleza.html

Autoestima: 

   Un pensamiento en equilibrio. 

Si te has preguntado por qué algunas personas se les ve más felices; pareciera que tienen mejores relaciones con la gente; si piensas que tienen menos problemas y son más éxitos; como si los errores, fracasos y decepciones fueran borrados del diccionario de este tipo de personalidad. En general, este perfil corresponde a personas que han alcanzado una autoestima sólida y equilibrada.

 Desde la psicología clínica, la autoestima es un pensamiento o una serie de cogniciones que son el motor que lleva a la realización de conductas que reflejan el valor que una persona se da a sí misma, lo mucho o poco que se aprecia, y se refleja en su capacidad de disfrutar de la vida y aprender de los retos. Un elemento que enlaza lo que pensamos de nosotros mismos con las acciones que llevamos a cabo, son las emociones, se trata de una amalgama entre pensamientos, emociones y acciones.

En el terreno de las ideas, materia del modelo cognitivo, Tener una pobre imagen de ti mismo, lleva a enfocarse en los defectos y fracasos, por lo que piensas que vales poco, que eres incapaz de realizar las actividades que te pudieras proponer; si este estado de ánimo llega a prolongarse en el tiempo y a profundizar en su intensidad, pueden iniciar episodios depresivos y de ideas suicidas.

Si este estado de ánimo llega a  

prolongarse en el tiempo 

y a profundizar en su intensidad, 

pueden iniciar episodios 

depresivos y de ideas suicidas. 

Por lo que toca al plano de las acciones (materia prima del conductismo), las consecuencias de una autoestima baja, son muy amplias en el plano de las conductas. Por ejemplo, los resultados de una investigación científica realizada en México (Herrera, Et. Al. 2010), reportan que la baja autoestima está relacionada con la adicción a Facebook, a la falta de habilidades sociales y a una tendencia a deprimirse.

 La creencia de que no somos capaces de lograr algo, puede ser parte de ponernos metas tan altas, que momentáneamente pudieran ser inalcanzables; por lo menos no en el tiempo que pensamos o bajo la impecable perfección que buscamos. Pienso que todas las metas se pueden lograr, si lo deseas verdaderamente y te enfocas en ello; pero depende de cómo te organices para tener una estrategia adecuada y darte el tiempo de desarrollar las habilidades y capacidades que requieres para conquistar tus sueños.

Finalmente, el tercer elemento: las emociones. Relacionadas con una baja autoestima, generan sentimientos de tristeza, melancolía, infelicidad, sentirse miserable o derrumbado; deprimido “al igual que los arrebatos repentinos de ira y el hecho de no encontrar placer en actividades que normalmente hacían feliz a la persona que la padece” (Herrera, Et. Al. 2010. P. 11).

 Estas acciones generan también problemas de salud en las personas y las torna vulnerables a las adicciones, ya sea que se trate de drogas como alcohol, tabaco, estupefacientes; o bien, en la búsqueda de refugio en medios tecnológicos o relaciones destructivas, a fin de pretender calmar sus miedos y el dolor que causan las situaciones que están originando una autoestima dañada. 

Por el contrario, una autoestima demasiado alta, pertenece apersonas orgullosas y soberbias, que no escuchan ni creen en los demás; se comparan y compiten con otros, responsabilizando a terceros de sus fracasos y problemas. En el fondo de esta sobreestimación, se encuentran sentimientos de poca valía, inseguridad y miedo; lo que nos lleva de nuevo a buscar pensamientos, conductas y emociones equilibradas 

Lo mejor es equilibrar nuestra autoestima con pensamientos positivos y reales; siempre en el contexto de las relaciones con uno mismo y nuestras propias decisiones y acciones. Una adecuada autoestima nos permite generar la voluntad de ser felices, la autoaceptación y responsabilidad de nuestras acciones. 

 Para lograr una autoestima positiva, debes entrenarte; aprender a dejar de padecer pensamientos negativos, para enfocarte en tus capacidades y virtudes; saber cómo controlar las emociones de ira, tristeza o depresión, hasta recuperar tu capacidad de disfrutar tu vida, y reforzar tus habilidades sociales como la comunicación asertiva. 

Mejorar tu autoestima es reflejo de tu nivel de desarrollo personal; reestructura la opinión sobre ti mismo, en los aspectos cognitivos, físicos y psicológicos.

 ¡Entrenar la autoestima hoy, te permite desarrollar una habilidad que aprovecharás de por vida! 


Julia Becerril.
junio de 2015.

 ¡Atrévete a ser, sanando tus emociones y descubriendo tu esencia! Que tus emociones trabajen para ti, tu lo vales!

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Cómo citar este artículo:

Becerril J. (2015, junio 12)  “Sentirse escuchado: la esencia de la comunicación“ [Mensaje en Blog: psicreamotiva]. Recuperado de http://www.psicreamotiva.blogspot.com.

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Fuentes consultadas:

Branden (2011), El poder de la Autoestima (Tr. Arauz, M.) Ed. Paidós, España.
Herrera, Pacheco, Palomar y Zavala (2010), La Adicción a Facebook Relacionada con la Baja Autoestima, la Depresión y la Falta de Habilidades Sociales. Psicología Iberoamericana, Vol. 18, No. 1, pp. 6-18 ISSN 1405-0943

foto: Nature-flowers, (October 10, 2013),  hd Wallpaper, recuperado de: http://www.hdwallpapers-3d.com/nature-flowers/nature-flowers/ URL: http://www.hdwallpapers-3d.com/wp-content/uploads/2013/10/Nature-flowers-660x330.jpg